miércoles, 8 de septiembre de 2010

Desde el mundo de los sueños...

Desde chico empecé a tener dudas por todo lo que me rodea y lo que no me rodea también, por todo lo que veo, por todo lo que hay más allá de mi vista, por todo lo que siento y lo que no.

Siempre intentaba saber el porqué de las cosas, porqué una planta era de tal color, porqué los gatos tenían las orejas en alto, porqué el cielo era azul y no rojo. Era un mar de dudas en donde mientras más respuestas buscaba con el doble de dudas salía, quizás por eso mi tío me pusó el apodo de "poque" porque desde que tengo memoria estoy con las ganas de querer saber todo.

A la vez que empecé a dudar, empecé a soñar. Sueños cual paradoja se tratase donde buscaba el despertar de las respuestas a mis dudas. Un río eterno dónde yo me lanzaba a buscar las interrogantes y las soluciones inocentemente, queriendo encontrar por fin una aclaración absoluta sabiendo aún así que todo en la vida es relativo, necesitaba un punto final, una razón de ser...

No sabía que al rumbo en el que me dirigía crearía mi propio mundo de los sueños, quería encontrar la incógnita que me hacía sentir un vacío en mi existencia y me hacía buscar las respuestas a todo. Sin embargo, al final terminé encerrándome en un muro sin salida ni entrada, un lugar que me mantenía en un sueño despierto, con frío en un día de verano, con soledad rodeado de toda la gente que estimo, con falta de amor... desde ese momento mis dudas y respuestas se fueron desvaneciendo como por arte de magia.

Me encontraba en una burbuja sin nada con lo que pueda despertar, sin nada con que pinchar esta farsa y adentrarme a los cálidos brazos de la realidad. Con el tiempo llegué a acostumbrarme, vivía una vida vacía pero feliz. Pero... ¿cómo vivir feliz estando presente un vacío en el alma que te impide vivir?

¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿Dónde voy a ir? Fueron las dudas que me hicieron volver a cuestionar si mi felicidad era genuina u artificial, si el mundo de los sueños donde me hallaba era la solución que acabaría con mi curiosidad u era la cachetada que me daba la vida como diciéndome "Despertá boludo que hay una vida para vivir, que tenés que dejar de soñar y empezar lograr lo que querés"

Desde hace rato vivo una vida dónde las respuestas no tienen una forma lógica, desde hace rato aprendí que no tengo que buscarle un punto final a las cosas para llenar mi vacío, sino buscar en la pluma de la vida la tinta que me deje escribir mi historia...

Puede que nunca encuentre la respuesta que llene mi vacío, lo sé. Pero para vivir se necesita coraje y las ganas de encontrar un gran mañana en el hoy, sin miedo a vivir para así poder abrir los ojos. Porqué dentro del mundo de los sueños hay una vida, un niño con ganas de soñar y cumplir sus sueños, que espera ansioso despertar...

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