En los rieles del destino
En un futuro puede que sea distinto.
Si te hubiese conocido mucho antes de esto, sería distinto todo...
Me quedé sin palabras para decirte, simplemente nos tocó esto...¿Por qué siempre hablamos del destino como el determinante de todo? ¿Qué es lo que tiene el futuro de distinto que siempre hablamos de el como un panacea? ¿Puede el futuro verdaderamente cambiar las cosas o es simplemente una excusa que usamos cuando las cosas no salieron como quisimos?
Cuando pierdo a alguien lo primero que me dicen es que el tiempo sanará las heridas, que se aprende a vivir con eso, que el mismo tiempo es el que calmara las tempestades. Pero a mi no me contenta eso, a mi no me satisface la idea de esperar. Porque esperar implica en que yo no puedo hacer nada, es una impotencia que te engulle por dentro hasta angustiarte.
Roma no se construyó esperando sentado, las peleas no se ganan esperando que el otro te mate, un tren no funciona esperando que este simplemente funcione, entonces... ¿Cuál es el problema? El problema se encuentra en que esperando media hora o cinco años las cosas van a seguir su curso. La vida no perdonará el tiempo que vos esperaste para actuar, a veces actuar en media hora o en cinco años te puede dar el mismo resultado. Pero el ponerle las propias riendas a tu destino y ponerte en marcha puede cambiar bastante...
Es cuestión de despertar, porque el destino no es como queremos, pero queda en nosotros querer superarnos ante el...

No hay comentarios:
Publicar un comentario